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lunes, 11 de octubre de 2010

Desalojarán depósitos que usaba Cosmos en el IPP





El estado de descomposición de los alimentos pone en riesgo la salud pública en el edificio.


                                      Ratas en estado de putrefacción yacen dentro del local.




Raúl Vegas: “Luego de varias solicitudes, los organismos representantes del Estado se hicieron presentes el día de ayer para constatar la podredumbre”.


La comida podrida desde hace 5 meses alerta amenaza a la salud pública

Omer Molina Prensa Apula-IPP

El día de ayer se presentaron a la sede del IPP representantes de la Guardia Nacional, de Inpsasel y del Ministerio del Interior y Justicia para constatar que existe una evidente contaminación en este recinto que pone en peligro a trabajadores y vecinos aledaños a las instalaciones, dejando levantado un informe con las recomendaciones del caso.


Allí se resolvió también que bajo la supervisión de los entes oficiales antes nombrados, se desalojaran los depósitos del IPP y se procediera a desinfectar las instalaciones.

En virtud de esta situación la Gerencia General del IPP dispuso trasladar temporalmente los servicios del referido instituto a la sede de la APULA en la Urbanización Santa María.                 

El tesorero de la Apula e IPP, Raúl Vegas expuso que finalmente luego de varias solicitudes, los organismos representantes del Estado se hicieron presentes el día de ayer para constatar la podredumbre existente y manifestó a su vez que esta situación se originó por dos circunstancias ajenas e independientes a la capacidad de respuesta del IPP, “esta situación se origina por los problemas internos del Poder Judicial que deja sin cabeza a un tribunal por más de cuatro meses y obviamente también por la criminal conducta de Cosmos que dejó perder varias toneladas de comida”.



Desde el 2003 El IPP y Cosmos crearon una “Alianza Estratégica”, un plan de marketing que ofrecía en comodato a la empresa de alimentos, los espacios de la antigua Proveeduría del IPP. “Este comodato se firmó por cinco años, 2003-2008, siendo presidente de la institución el Prof. David Fermín”.



Más adelante continuó Vegas señalando que llegado el momento del vencimiento del comodato aunado a los incumplimientos de los compromisos formales asumidos por esta empresa con el IPP que beneficiaban a los profesores ulandinos con descuentos en productos alimenticios y algunos ingresos para la institución, el Consejo Directivo del IPP, encabezado por el Prof. Luis Loaiza Rincón, resolvió no renovar dicho comodato.



Esta decisión institucional fue transmitida a los representantes de la empresa Cosmos a través de un tribunal de la República y a partir de allí, junio del 2008, se buscó conciliar la desocupación de los espacios del IPP.



Pero la empresa Cosmos Frontera a través de un comunicado de su presidente, Aníbal Badillo ofreció soluciones que sólo complacía a la empresa de alimentos, vendiendo su mobiliario al IPP por una cuantiosa suma de 7 millones de bolívares fuertes, a lo que en resolución del consejo directivo del instituto, se decidió transitar el camino judicial. “Para el Consejo Directivo del IPP estaba clara la situación: Concluido el lapso de vigencia del Comodato, Cosmos debía entregar las instalaciones, pero la empresa se negó hasta llegar a estas lamentables consecuencias”.



Iniciado el proceso judicial, un tribunal de la ciudad ordenó en junio de 2010 una medida de secuestro del local, en virtud de la cual la mercadería quedó bajo custodia de una depositaria judicial, hasta tanto Cosmos la pudiera retirar.



Desde mayo del presente año, la empresa Cosmos Frontera se negó a retirar los alimentos y el mobiliario, produciendo una grave amenaza a la salud pública del conglomerado y por medio de las instancias judiciales del Estado, se desalojarán todos los productos dañados y secos de las instalaciones del IPP la próxima semana.